|
|
|
La flora de la zona estaba poblada de gran vegetación antes de que la colonia inglesa se instalara en este lugar para la explotación minera. Existía una gran vegetación sobre todo de encinares que fueron talados por la necesidad de su leña. Como la necesidad era constante la zona sufrió una gran reforestación, sobre todo de pino que crece más rápidamente, que en la actualidad podremos disfrutar. Encontraremos pinos centenarios, que debido al estado del terreno y a los componentes del mismo, parecen no haber crecido y si desconocemos su entorno pensaremos que son jóvenes plantados hace tan solo unos años, nada más lejano a la realidad. |
|
|
Pero los años pasan y la vegetación vuelve ganarse su terreno. Los componentes químicos hacen que la vegetación crezca muy despacio pero poco a poco todo vuelve a la normalidad. En el entorno encontraremos plantas que a pesar de no ser autóctonas han sabido adaptarse al terreno y convivir con las realmente autóctonas para lograr así la armonía de la zona. Los ingleses fueron crueles con el entorno, para conseguir su objetivo de la explotación minera, pero a su vez fueron conscientes de la necesidad de la reforestación, para necesidades futuras y gracias a ello disfrutamos de grandes zonas reforestadas que pesar de ser especies traídas de fuera saben sobrevivir y ganarse su espacio en una zona muy difícil para su supervivencia. |
||||
| |